El Juzgado Único Letrado en lo Civil, Comercial, Laboral, Rural y de Minería de Lago Puelo hizo lugar a la acción posesoria presentada por el empresario Luciano Benetton, disponiendo el desalojo de la comunidad Mapuche Tehuelche ubicada cerca de El Maitén, Chubut. La Defensoría Pública, que representa a la Lof, ya apeló la medida.
En diciembre de 2019, familias del pueblo Mapuche-Tehuelche iniciaron un proceso de recuperación territorial en el Puesto Platero, ubicado en Colonia Fitirruin / El Maitén, provincia de Chubut. Desde entonces, la comunidad enfrenta una demanda civil y actos de hostigamiento por parte de la Compañía de Tierras Sud Argentino S.A., propiedad del Grupo Benetton. Recientemente, el Juzgado Único Letrado en lo Civil, Comercial, Laboral, Rural y de Minería de Lago Puelo resolvió hacer lugar a la acción posesoria impulsada por la empresa y dispuso la restitución del predio. La medida alcanza tanto a los integrantes de la Lof Kurache como a cualquier otro ocupante del lugar.
Para el juez Guillermo Gregorio, “no se acreditó el carácter ancestral del inmueble, ya sea a través de la previa posesión o del mantenimiento de una relación especial entre la comunidad y la tierra”. En esta línea, resolvió intimar a la Lof Kurache a desocupar y restituir el Puesto Platero en un plazo perentorio de diez días a partir de que la resolución quede firme, bajo apercibimiento de ejecutarse el lanzamiento mediante el uso de la fuerza pública e imponiendo las costas procesales a la parte vencida.
Frente a esta sentencia -en la que el magistrado aplicó el Derecho Civil patrimonial del Código Civil y Comercial priorizando la inscripción registral privada, en contraposición al bloque constitucional y convencional invocado por la defensa (art. 75 inc. 17 CN y Convenio 169 de la OIT)-, la Defensa Pública interpuso un recurso de apelación, lo que suspende la orden de desalojo hasta que la Cámara de Apelaciones se pronuncie.
Memoria de la extranjerización
El origen del vasto territorio que hoy administra la Compañía de Tierras Sud Argentino S.A. (CTSA), bajo el control del grupo italiano Benetton, se remonta a los años posteriores a las campañas de ocupación militar lideradas por el general Julio A. Roca a finales del siglo XIX. En ese contexto de incorporación de las tierras originarias al Estado, el gobierno argentino otorgó amplias extensiones de territorio indígena para saldar deudas de infraestructura y salarios a jefes militares y financistas del genocidio fundacional. Fue así como la firma británica The Argentine Southern Land Company Limited, la cual acumuló cerca de 585.000 hectáreas en las provincias de Chubut y Río Negro mediante permisos de colonización y dando nacimiento a latifundios ganaderos como las estancias Leleque y El Maitén.
Durante gran parte del siglo XX, la compañía operó con capitales ingleses dedicada a la cría de ganado ovino y al comercio de lana, hasta que en 1975 fue vendida a un grupo de inversores argentinos liderado por las poderosas familias Menéndez, Ochoa y Paz. Años después, durante el desarrollo de la guerra de las Islas Malvinas en 1982, los propietarios locales reformularon los estatutos de la empresa para evitar una posible expropiación por tratarse de una firma de matriz inglesa, momento en que fue renombrada formalmente como Compañía de Tierras Sud Argentino S.A.
La configuración actual del grupo se consolidó definitivamente en agosto de 1991, cuando la familia Benetton adquirió el 100 % de las acciones de CTSA. Con esta operación comercial, el grupo del multimillonario italiano pasó a controlar unas 900.000 hectáreas distribuidas en las provincias de Chubut, Río Negro, Santa Cruz y Buenos Aires.
Autonomía y soberanía alimentaria
A pesar de las represiones, hostigamientos y procesos judiciales, Lof Kurache junto a Pu lof en Resistencia, asentadas en las cercanías del kilómetro 1.840 de la Ruta Nacional 40 han consolidado un modo de vida basado en la autonomía política y productiva.
Los comuneros han impulsado la plantación de árboles nativos, y la limpieza del leufú (río) Chubut, cuya dinámica hídrica denuncian que había sido alterada por el latifundio adquirido por el magnate italiano. La soberanía alimentaria se convirtió en el núcleo de la resistencia, permitiendo a las familias subsistir mediante la cría de animales y la siembra de verduras, frutas finas, sandía, melón, entre otras, al margen de un sistema económico que no admite modelos por fuera de la lógicas extractivistas y capitalistas.
En comunicación con infoterritorial, Martiniano Jones Huala, werken (vocero) de Pu Lof en Resistencia, señala que el objetivo sigue siendo la construcción de soberanía dentro del territorio recuperado. “Buscamos la autonomía y eso no va a cambiar”, afirmó, al tiempo que reconoció las complicaciones derivadas de la crisis económica nacional, el avance extractivista y las amenazas constantes hacia las comunidades Mapuche-Tehuelche en la provincia.
Leyes incumplidas
La Constitución Nacional, en su artículo 75 inciso 17, reconoce la preexistencia étnica y la propiedad comunitaria de los Pueblos Originarios. Además, el Estado argentino ratificó el Convenio 169 de la OIT, el cual establece el derecho de los Pueblos Indígenas y tribales a decidir sus propias prioridades de desarrollo y a participar en los planes que afecten sus vidas, tierras y bienestar. Sin embargo, mediante el DNU 1083/2024 -que marcó un viraje político al desproteger a las comunidades frente a las acciones posesorias ordinarias-, se derogaron los alcances protectores de la Ley 26.160 de Emergencia Territorial Indígena. Dicha norma suspendía los desalojos y ordenaba el relevamiento técnico-jurídico-catastral de las tierras con posesión actual, tradicional y pública, por lo que su derogación abrió la puerta para que el Grupo Benetton reactive el reclamo para desalojar no solo de la Lof Kurache, sino también de comunidades vecinas como Santa Rosa Leleque, Pu Lof en Resistencia.
Este giro ocurre tiempo después de que la jueza Carina Estefanía declarara inocentes en 2019 a integrantes de Pu Lof en Resistencia de Cushamen, acusados por usurpación y abigeato. En aquel fallo, ratificado por el Superior Tribunal de Justicia (STJ) de la provincia, Estefanía reconoció que el reclamo territorial no constituía un delito común, sino un conflicto de derechos históricos, y ordenó la realización de una mesa de diálogo a cargo del Poder Ejecutivo provincial en la que debían participar todas las partes involucradas. No obstante, el STJ rechazó la medida de diálogo argumentando que el Ejecutivo no había sido parte de la causa penal.
Sin embargo, a instancias de la Justicia Federal se desarrollaron mesas de diálogo entre Pu Lof y el Estado provincial para resolver otro conflicto ocasionado por el paso del histórico tren “La Trochita” por el territorio ancestral. Aplicando la debida consulta libre, previa e informada, la comunidad demostró su voluntad de resolución de conflictos y el icónico tren volvió a circular por la zona.
Pero la disposición de las comunidades no ha sido suficiente y sus integrantes denuncian hostigamientos frecuentes. Uno de los últimos allanamientos se registró el 28 de octubre de 2025, cuando la policía provincial ingresó al territorio Mapuche Tehuelche con una orden firmada por el fiscal jefe de Lago Puelo, Carlos Díaz Mayer, en el marco de una denuncia por abigeato presentada por Ronald McDonald, representante de la Compañía de Tierras Sud Argentino S.A.
La medida autorizaba el secuestro de “cinco toros de raza Hereford, treinta ovejas y cualquier tipo de arma o munición”. Sin embargo, los comuneros no poseían armas de fuego, municiones ni animales ajenos a la comunidad, tal como consta en el acta entregada a sus integrantes.
Mirta Curuhuinca, Werken de la Lof Kurache, alertó publicamente en reiteradas ocasiones sobre la presencia nocturna de camionetas con civiles desconocidos dentro del territorio: “Desde hace dos días andan cuatro personas a caballo y una camioneta blanca de la estancia de Benetton, no sabemos con qué intenciones. Por las noches alumbran con reflectores”. Martiniano sintetiza el panorama: “El pueblo Mapuche hoy no tiene garantías de nada; nunca las tuvo, y ahora menos. El lugar nos pertenece, no solo a nosotros, sino a todo el pueblo Mapuche”
Semanas decisivas
El litigio civil se encuentra a la espera de la resolución de la Cámara de Apelaciones. Martiniano reafirma la pertenencia al territorio: “Acá tenemos a nuestros pichis (niñeces). Aquí nacieron niños que tienen su placenta enterrada en el territorio y que ya son parte de este espacio, no solo con su tuwün (origen territorial) o su küpalme (linaje familiar), sino también con su az (normas culturales). Eso no lo va a cambiar nadie: ni el winka (persona no Mapuche con malas intenciones), ni un juez. No se negocia”.
La resolución de este expediente sentará en Chubut un precedente sobre la vigencia de los derechos indígenas reconocidos constitucionalmente y en convenios internacionales, frente a los títulos de propiedad privada consolidados a partir del despojo en el marco de la consolidación del Estado nacional y la posterior extranjerización de la tierra.
En este contexto, la Lof Kurache hizo un llamado a “acompañar y visibilizar lo que está ocurriendo en los territorios Mapuche, a estar atentos a los desalojos que se vienen impulsando en la región, y a sumar acompañamiento y difusión en las horas y días próximos”.
Fotos: Gentileza Lof Kurache
Fuentes:
Minieri, Ramón: Ese ajeno candor. Las confluencias de The Argentine Southern Land Company Limited.
Bandieri, Susana: Historia de la Patagonia.




