Este lunes 13 de julio el Lonko Oscar Llarena, junto a el werken Orlando Carriqueo, de la coordinadora del Parlamento Mapuche-Tehuelche de Río Negro, se presentaron en la fiscalia de Gral. Roca para denunciar a los organizadores de la carrera y al municipio por turbación de la posesión, destrucción de sitios arqueológicos y violación al deber de consulta a la comunidad.
La comunidad mapuche Leufuche remarcó que el municipio de General Roca autorizó la competencia deportiva “Doble Apolo Raid Adventure” sobre sus tierras ancestrales sin su consentimiento. Este año, el evento convocó a más de 1.300 corredores que atravesaron zonas de pastoreo fundamentales para la subsistencia de las familias.
Desde hace 18 años, la carrera se realiza en el territorio comunitario, generando daños cada vez más graves. El paso masivo de atletas interrumpe la vida cotidiana, destruye caminos de pastoreo y provoca pérdidas económicas por la muerte de animales. “En época de sequía las vacas se debilitan y si se caen, disparando asustadas de los corredores, no se levantan más. Nosotros vivimos de los animales, no le sacamos plata a la gente”, explicó el lonko Oscar Llerena en relación al sendero por donde transitan las vacas para llegar al río a beber agua, esta vez, invadido por los competidores.
La cobertura mediática
Los medios difundieron rápidamente los “disturbios” ocurridos en Paso Córdoba, enfocándose en las supuestas agresiones a los corredores por parte de “un grupo de jinetes”. Sin embargo, la comunidad señala que esta narrativa invisibiliza el trasfondo: la sistemática violación de los derechos territoriales y ambientales de los Pueblos Originarios.
En este sentido, Carriqueo expresó: “entendemos que son elementos que responden a una política de desconocimiento del derecho indígena y nosotros como organización peleamos para que se cumplan estos derechos. Estas situaciones son violaciones al derecho a la consulta, al plexo normativo internacional y algo que hemos denunciado en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos”. Además, agregó que responsabilizan a los gobiernos municipales y provincial por evitar llevar adelante el proceso de consulta.

Testimonios de la comunidad
El lonko Llerena relató lo ocurrido durante la carrera: “Fueron un par nomás de corredores, no fueron todos. Estábamos en nuestros caballos corriendo a los animales y empezaron a agarrarnos a piedrazos. Yo vi uno que se me cuelga de la pierna para bajarme el caballo, lo que hice es intentar salir de ahí y cuando levanto la mano y no sé si le di el caballo…” También aclaró que los corredores entendieron que la responsabilidad no era de ellos ni de la comunidad: “Acá los únicos responsables son los organizadores y el municipio”.
En comunicación con infoterritorial, la Inan Lonko Roxana Flores explicó que intentaron dialogar con los organizadores para modificar el circuito y evitar el paso por las zonas críticas de cría de ganado: “si bien sabíamos que se realizaría la ‘Doble Apolo’ sin nuestro consentimiento, recién el día anterior a la carrera nos enteramos del recorrido. Nunca pensamos que iban a usar parte de la zona de pastoreo de los animales, nos enteramos a último momento”.
Flores relató que al dirigirse a uno de los organizadores, Pablo González, recibió una respuesta negativa tajante. “Me dijo: ‘yo con ustedes no quiero hablar, siempre lo mismo con ustedes, en todo caso nos encontraremos en la justicia’”, expresó.
Según los mismos organizadores y funcionarios municipales, la Municipalidad de General Roca y el Gobierno de Río Negro otorgaron los permisos para la carrera, aunque la comunidad sostiene que esa parte del territorio pertenece al ejido del municipio de El Cuy. El evento se desarrolló dentro de tierras con personería jurídica y relevamiento de la Ley 26.160, ignorando a las siete familias mapuche que habitan allí desde hace más de un siglo.
Intereses económicos
La comunidad denunció en un comunicado público que enfrenta la instalación inconsulta de la minera Mojotoro y proyectos de infraestructura de YPF, además del hostigamiento del Tribunal de Faltas municipal, que los multa por colocar cartelería comunitaria o tranqueras de resguardo. “La comunidad cuenta con relevamiento sobre 23.000 hectáreas. De ese total, unas 4.000 o 5.000 se superponen con el Área Natural Protegida Paso Córdoba. Nuestras familias habitan el lugar desde hace más de un siglo, mientras que el área protegida se creó, sin consulta ni consentimiento, a fines de la década de 1990”, detalló Carriqueo. “Nuestra comunidad está desde siempre. Mis padres y abuelos nacieron allí, pero desde que se creó el área protegida comenzaron los problemas”, lamentó Llerena en relación a los eventos de lucro en el territorio.
Foto de portada: gentileza Comunidad Mapuche Leufuche
Cobertura de videos en redes sociales: Jaime Carriqueo
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