El Equipo Misiones de Pastoral Aborigen (EMIPA) denunció una serie de procedimientos irregulares y amenazas de desalojo sufridos por la comunidad Mbya Guaraní Kuaray Amba, situada en la zona de las 600 Hectáreas de Puerto Iguazú en Misiones. La situación generó profundo temor entre las familias, que reclaman el respeto a sus derechos territoriales frente a lo que califican como un “atropello estatal”.
Un procedimiento irregular
De acuerdo con el relato del mburuvicha (cacique) de la comunidad, Lidio Rivarola, la primera intimidación ocurrió el pasado 16 de septiembre, cuando efectivos policiales se presentaron de manera sorpresiva junto al Subsecretario de Gobierno, Asuntos Registrales y Tierras de la provincia, y una agente municipal de Asuntos Guaraníes.
“Me dijeron: ‘Ustedes tienen que salir de acá y ver dónde se van a ubicar’. Yo le dije que no, que es nuestro territorio”, recordó Rivarola.
El conflicto escaló el 21 de octubre, fecha en la que las mismas autoridades regresaron al lugar sin previo aviso y sin exhibir documentación legal que respaldara el operativo. En esa oportunidad, comenzaron a relevar la cantidad de familias y personas que integran la comunidad bajo el argumento de que los datos serían entregados a una jueza, lo que avivó las sospechas de un inminente desalojo por la fuerza.
El cacique remarcó la falta de aval legal en ambas intervenciones, señalando que las visitas se realizaron “sin papel, sin nota, nada”, lo que vulnera directamente los protocolos y normativas vigentes que protegen a las comunidades originarias. Asimismo, expresó severos cuestionamientos institucionales ante la ausencia del director provincial de Asuntos Guaraníes y apuntó contra la representante municipal presente, a quien acusó de cumplir un rol puramente intimidatorio en lugar de brindar el acompañamiento y la asistencia estatal correspondientes.
A pesar del temor instalado entre las familias ante la posibilidad de un desalojo por la fuerza, el líder comunitario transmitió un mensaje de resistencia y templanza, recordando a la comunidad que no deben ceder ante el miedo porque los asisten sus derechos territoriales.
Un mecanismo repetido en la provincia
Desde la Pastoral Aborigen advirtieron que lo ocurrido en Kuaray Amba se enmarca en un contexto sistemático de hostigamiento y vulneración de derechos hacia las poblaciones Mbya en Misiones, impulsado muchas veces por organismos que deberían velar por su protección.
Como antecedente cercano se encuentra el caso de la comunidad Puente Quemado II, donde en mayo pasado se registró un operativo con detenciones de autoridades tradicionales, mujeres y niños en lo que fue denunciado como un desalojo encubierto, situación que se repitió en julio de este mismo año.
Ante este panorama de avance sobre los territorios ancestrales, las comunidades Mbya Guaraní y las organizaciones sociales que las acompañan exigen respuestas urgentes del Estado provincial y el cumplimiento efectivo de la legislación nacional e internacional que protege la propiedad comunitaria indígena.
Foto: Gentileza EMIPA



