Los 4 ya no luchamos solamente por el agua, sino por muchos otros derechos

Escribe Asamblea No a la Mina Esquel

Estamos muy felices de encontrarnos un nuevo 4 en esta plaza con tanta historia, a pesar de que cada encuentro está marcado por un nuevo retroceso en torno a nuestros derechos. Durante estos dos últimos años la profundización del modelo nos asfixia cada día más, lo sabemos los que de manera consciente venimos todos los meses a la plaza queriendo visibilizar la lucha contra la megaminería que llevamos adelante desde hace más de 20 años. ¡No tenemos fuerza para rendirnos!

Tiempos oscuros vivimos, la degradación es absoluta, de nuestra vida cotidiana y de las instituciones que la rigen. Si el Congreso de la Nación se convierte en circo, ¿qué institucionalidad queda? Si los miembros de la Corte Suprema de Justicia se muestran cercanos y sin vergüenza ante una casi-senadora narco, hemos perdido la capacidad de discernir?

Si le pagamos el sueldo a los senadores para que calienten una silla y digan barbaridades nivel “Tryhard” de ignorancia, la batalla no es cultural, la batalla es cognitiva… y por eso también luchamos: por una educación que nos enseñe a pensar y no a obedecer.

Los 4 ya no luchamos solamente por el agua, sino por muchos otros derechos que necesitamos para vivir dignamente. Este último gobierno nos tiene en las calles por la educación, la salud, el trabajo, las fuentes de agua y nuestra libertad. Que quede claro que lo que este gobierno quiere garantizar es el libertinaje del mercado y de los empresarios que se benefician de él.

Recuperemos la palabra libertad, no dejemos de usarla, ¡no la regalemos! Construyamos una resistencia amplia y resiliente. La idea de la organización asusta tanto al poder que buscaron debilitar los sindicatos, las movilizaciones, los espacios politicos opositores, se fomenta la competencia.

Es urgente y necesario que podamos replicar en nuestros espacios y con nuestros conocidos la urgencia de alzar la voz y dejar atrás el silencio cómodo, que termina siendo funcional y cómplice de la opresión. Porque eso es lo que estamos sufriendo. No son medidas económicas o sociales tendientes a sacar el país adelante.

Estamos siendo sistemáticamente oprimidos en todos los aspectos de nuestra vida para coartar nuestro poder colectivo, nuestro poder de autodeterminación. La finalidad del ajuste, la finalidad de la violencia, la finalidad de la brutalidad de las medidas es saquearnos, a nosotros y a nuestro sustento que es el territorio.

Sin Estado no hay ordenamiento jurídico, no hay reglas, no hay normas, no hay instituciones que nos contengan y nos protejan, nos exponen a merced del poder, nacional e internacional. Levantarnos ante las injusticias y la bestial embestida de este gobierno de ultraderecha resulta, a estas alturas, una obligación en términos humanitarios. Posiblemente entre todos no nos conocemos, pero sin dudas nos necesitamos. Necesitamos juntarnos, necesitamos responder algunas preguntas:

¿Desde cuándo perdimos la memoria?

¿Desde cuándo olvidamos que la civilización ha evolucionado a partir de la solidaridad, del cuidado, y de la organización colectiva?

¿Cómo no nos hemos radicalizado ante un genocidio en curso?

¿Cómo no nos hemos radicalizado al ver la represión contra los jubilados?

¿Cómo no nos hemos radicalizado al ver el desamparo de los enfermos, discapacitados y grupos vulnerables?

¿Cómo no nos radicalizamos ante la posibilidad de cárcel para nuestros jóvenes? Robar no puede seguir siendo solo un delito para los nadies!

¿Cómo no nos hemos radicalizado al ver que nos quieren dejar sin agua?

¿Qué nos pasa? ¿a quién le sirve nuestro abatimiento, nuestra resignación? ¿A quién le sirve nuestra desesperanza?

Así como el silencio, les sirve más a ellos y nos hace cómplices. Deteriorar y demonizar lo público para privatizarlo y que los privados hagan sus negocios. Convertir nuestros derechos universales en privilegios para unos pocos que puedan pagarlos.

Nos convencen de que el derecho a la cobertura de los medicamentos contra el cáncer son un privilegio con el fin de quitárnoslo y que para cuando lo necesitemos tengamos que pagar por ellos. Con esto además buscan enfrentarnos entre nosotros, porque nos ajustan, nos cambian derechos por privilegios que se pagan con nuestros impuestos y entonces…Consiguen indignar al desprevenido.

El individualismo, el fracaso, la culpa son caras de la misma moneda libertaria. La culpa por el fracaso y el sufrimiento en soledad nos impide organizarnos y se exacerba el individualismo y nos quieren arrodillados en un ciclo sin salida.

La libertad que dicen defender está vacía de contenido, de significado. Vinieron a imponer un libertinaje. Oportunidades para los que tienen el privilegio que les da el dinero y el poder… esos sí tienen libertad para elegir. Esos eran y son los mismos de siempre. No quieren darte la libertad de estudiar lo que quieras, de manera gratuita. No quieren tu libertad para tener tiempo libre y usarlo como quieras. Tu libertad para sanarte de la enfermedad no les conviene, les resulta muy caro tu capricho de vivir.

En el mundo y en la Argentina de hoy, se busca la paz con bombas y violencia, se busca la libertad con opresión y menos derechos, se busca la prosperidad con el endeudamiento. Claramente la batalla no es cultural, es cognitiva. Lo que no funciona hay que mejoralo, no terminar de romperlo. La corrupción en los diferentes niveles ha generado hastío y hartazgo, pero la solución es fortalecer esos espacios, limpiarlos y que nos sirvan para garantizar nuestros derechos. ¡Esos que han conseguido nuestros antepasados y que no podemos regalar! Resistamos por nosotros y para que su lucha no haya sido en vano.

Personas aisladas aguantan para sobrevivir. Comunidades organizadas resisten y viven. Después de dos años de mentiras, de violencia, de ignorancia verbalizada, ya sabemos que la casta eras vos, era yo, éramos nosotros…Los que organizados y en las calles consiguen todo lo que se propone. El pueblo trabajador, consciente y libre por eso, con acceso a la educación, al trabajo, a la salud, y a las oportunidades, elige el amor y no el odio, elige construir comunidad y no encerrarse en el individualismo. La historia sentencia que nadie se salva solo y que siempre que la tiranía fue ley, la revolución fue orden.

¡Nadie nos lo contó, nosotros frenamos la megaminería! Nosotros frenamos a las dos mineras más grandes del mundo que hoy son la misma: PANAMERICAN SILVER!

En Chubut ya hicimos caer a los de arriba, cuando nos movimos pacíficamente con la determinación de defender el agua y hasta hoy el gobernador no se anima a hablar de megaminería y tiene que mandar a los gremios a pronunciarse… pero una vez más, es la violencia lo que los expone.

La reforma a la ley de glaciares que ya tiene la media sanción de senadores, pero podemos frenar en diputados, pone en peligro un total de 1.471 cuerpos de hielo registrados en Chubut, los que ocupan una superficie de 223,69 km² que es casi como la superficie de CABA (202 km²). En relación a la superficie de Chubut, representan el 0,099%, una superficie muy reducida en contraposición con el gran valor sistémico.

Están empezando a explorar en la meseta, seguimos pidiendo la libertad de Naum y Damian, seguimos gritando que queremos el golfo azul para siempre! que luchar no es delito y que el agua vale más que todo!

Marchemos con el objetivo de seguir siendo la pesadilla de quienes pretenden robarnos nuestros derechos. ¡Reincidamos y que el miedo cambie de bando porque también aprendimos que nuestro amor por el agua es lo que nos mueve y lo que más temen!

Hoy, acá en la plaza de Esquel, en un nuevo mes de resistencia, ¡festejemos que nos encontramos! ¡Festejemos que estamos dando la pelea! ¡Festejemos que defendemos el agua y la vida! ¡Volvamos a nuestras casas y contagiemos a les que no la ven aún! Y por favor vecinos… sigamos estando del lado correcto de la historia!

La Ley de Glaciares no se toca.

Más educación menos cárcel

No a la megaminería de uranio

No pasará, no pasarán, ¡no pasarán!

Fotos: Roxana Sposaro

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