Las demandas de Facundo Jones Huala desde la prisión 

El lonko (autoridad) mapuche lleva tres semanas en huelga de hambre para reclamar condiciones carcelarias dignas, su traslado al penal de Esquel y una solución política al conflicto histórico.

Su detención, el 8 de junio de 2025, se justificó sobre la base de las declaraciones públicas realizadas durante la presentación de su libro “Entre Rejas: antipoesía incendiaria”, donde el dirigente se reivindicó como revolucionario y anticapitalista. En ese mismo evento, se desvinculó de los incendios ocurridos en la cordillera, señalando que las propias comunidades mapuche son las principales afectadas por estos hechos. Al respecto, organismos de derechos humanos como el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) y la Gremial de Abogadas y Abogados denunciaron en reiteradas oportunidades que el poder judicial convalida su prisión basándose únicamente en la expresión de sus opiniones políticas.

La Red de Apoyo a Comunidades informó que el siguiente texto, en el cual se exponen las razones de su medida de fuerza y las demandas que formula en su calidad de autoridad tradicional de su comunidad, fue dirigido a las autoridades judiciales y ejecutivas:

“Al Juzgado Federal de Bariloche, al jefe de Unidad, al Poder Ejecutivo, a quien corresponda su despacho.

De mi mayor consideración, me dirijo a ustedes en mi condición de preso político mapuche, con el fin de informar que nuevamente inicio Huelga de Hambre, líquida, de carácter indefinido, con posibilidades de convertirla en Huelga Seca.

En carácter de Lonko, autoridad tradicional de mi Lof, comunidad, el velar por el respeto a mis derechos políticos y culturales es hacerlo para toda mi gente. No sólo vengo a denunciar la prisión política, sino, y por lo mismo, el agravamiento en las condiciones de detención. Primero, por la distancia con mi familia y comunidad, y luego, porque en esta unidad no existen condiciones carcelarias para nadie, menos para presos políticos de la cultura mapuche.

A la ignorancia del servicio penitenciario federal y de la sociedad debe agregarse que, acorde a los cambios del personal y jefatura, cambian los protocolos respecto de mi cultura. Desde un principio no se respetó el ingreso de lawen en forma íntegra y correcta, sino también que, al haber llevado soluciones parciales, estas hoy se desconocen. La salida a la realización de mi llellipun se ve alterada acorde a los procedimientos o turnos de requisa, siendo subsanado solo cuando hay encargados con buena voluntad.

En lo cotidiano no existe salida al patio, siendo obligatorio solo una vez por semana cuando quieren, incluso bajo lluvia y por procedimientos de requisa, donde en reiteradas ocasiones rompen pertenencias o hurtan. Dichos patios no tienen acceso a baños y debemos caminar entre orines y excrementos humanos.

Las condiciones del pabellón empeoran en vez de mejorar, siendo más internos, el freezer es más pequeño, debido a las fallas del sistema eléctrico que quemó el anterior por haber goteras en los cables. Se acerca el invierno y los encargados que rompieron el calefactor no lo han arreglado. Las inundaciones son diarias, como los cortes de agua, eso solo como detalle del convivir diario. En lo que atañe a mi cultura, es muy poco lo que se respeta. No puedo usar mi vestimenta, ni realizar mis prácticas más que cuando el servicio lo permite, pero agravado por la distancia se hace prácticamente imposible la realización, por ejemplo, del wetripantu, año nuevo mapuche, aún si se autoriza. Están rompiendo mis vínculos familiares y comunitarios, atentando a mi cultura y espiritualidad. No tengo acceso no solo al Lawen, sino tampoco a alimentos mapuche, siendo que no sólo no estoy condenado ni siquiera procesado, aún con conducta diez. Recluído en un penal de máxima seguridad solo por pretender dignidad y justicia para mi pueblo.

Tenemos y exijo el derecho a nuestro territorio, idioma, cultura, medicina, espiritualidad, organización, justicia.

Antes de que lleguen los barcos, ya estábamos aquí, aún estamos y lo haremos en el futuro. Nosotros ya conocemos su mundo corrupto, pero ustedes desconocen el nuestro, aún hay posibilidades de construir en armonía y subsanar el despojo.

Ngechen müley tañi mogen

Estás son mis demandas:

-Condiciones carcelarias dignas.

-Juicio justo, debido proceso.

-Traslado hacia la U14 de Esquel por cercanía familiar y a mi lof.

-Aplicación del convenio 169 OIT, medidas diferentes al encarcelamiento.

-Cese de la persecución política y desprocesamiento de todos los luchadores mapuche.

-Devolución del territorio ancestral a las lof en conflicto.

-Solución política, no judicial ni represiva al conflicto histórico.

-Aplicación del artículo 75 inciso 17 y 22 de la Constitución Nacional.

-Intervención de organismos de derechos humanos y mediadores internacionales para una solución política acorde.

-Retirar de la lista de organizaciones terroristas a todas las Lof y organizaciones mapuche.

-Protocolos culturales acordes en el sistema penitenciario y toda institución que nos obligan a transitar.

-Cese y retiro de mineras, petroleras, transnacionales y terratenientes del Wallmapu.

-Libertad a todos los presos políticos mapuche.

Sin otro particular, esperando una pronta y favorable. Saludo atentamente.

Francisco Facundo Jones Huala, preso político mapuche.

Lonko Curramapu, Cushamen. Pabellón 5. Sede Rawson”.

 Foto: Roxana Sposaro

Todos los derechos reservados. Se permite la reproducción, distribución y comunicación pública de este contenido únicamente cuando se cite a infoterritorial como fuente original e incluya un enlace directo al contenido.



Deja un comentario